Capítulo 3
Sí, la discriminación por ser mujer es muy grande y normalizada. En mis clases, si bien, los profesores han sido respetuosos, en mis trabajos no; me han dicho que si soy demasiado sensible no debería trabajar, me han acosado laboralmente aprovechándose de mi desconocimiento del mundo laboral y han cuestionado mi profesionalismo por ser “una mujer joven”. Tal vez lo peor de esto es que me ha ocurrido en espacios educativos ya que siempre me he desempeñado como profesora.
Discusión (0)
No hay comentarios para este documento aún.