¿Qué debo hacer en caso de estar cerca de alguien que incurra en una conducta MAAD?
En primer lugar, intentaría dialogar con esta persona de manera respetuosa y asertiva, haciéndole notar que su comportamiento no es adecuado y que puede estar afectando o vulnerando a otras personas. El objetivo sería generar conciencia sobre las consecuencias de sus actos y promover una reflexión que permita modificar esa conducta.
Si después de este acercamiento la situación no mejora, o si se trata de un caso grave, reiterativo o que ponga en riesgo la integridad física o emocional de alguien, recurriría a las instancias correspondientes de la Universidad, como docentes, directivos o personal capacitado para atender este tipo de situaciones. Denunciar y buscar apoyo institucional no solo protege a la persona afectada, sino que también contribuye a prevenir que estas conductas se repitan dentro de la comunidad universitaria.
¿Cómo puedo cuidar a los otros y promover una sana convivencia en todos los escenarios de la Universidad?
Puedo contribuir a una sana convivencia fomentando el respeto, la empatía y el diálogo en mis relaciones cotidianas, reconociendo la diversidad y las diferencias como un valor fundamental dentro de la comunidad universitaria. Asimismo, es importante crear y promover espacios de confianza donde las personas se sientan seguras para hablar sobre estas problemáticas, expresar sus experiencias y buscar orientación sin miedo a ser juzgadas o minimizadas.
Además, puedo apoyar activamente a quienes se encuentren en situaciones de acoso, maltrato o discriminación, escuchándolos, validando sus emociones y orientándolos hacia los canales institucionales de ayuda. De esta manera, no solo se protege a las personas directamente afectadas, sino que también se fortalece una cultura universitaria basada en el cuidado mutuo, la responsabilidad social y la convivencia pacífica.