El comentario de Sebastián refuerza la idea de que las mujeres en ciertas áreas deben esforzarse más para “demostrar” su valía, como si tuvieran que representar a todo su género y no simplemente ser valoradas por sus propias capacidades. Este tipo de frases perpetúan estereotipos sobre la supuesta inferioridad de las mujeres en ciertos campos y crean una presión innecesaria sobre ellas.
Respecto a los prejuicios y estereotipos, muchas veces pueden limitar el acceso o disfrute de ciertos espacios. Puede ser en ámbitos laborales, educativos o sociales, donde las personas son juzgadas por su género, apariencia, origen o cualquier otra característica en lugar de por sus habilidades o intereses.
También es importante reflexionar sobre cómo, consciente o inconscientemente, podemos haber impuesto barreras a otras personas por estereotipos que hemos aprendido. Cuestionarnos y desaprender estos prejuicios es clave para construir ambientes más equitativos y respetuosos para todos.