¿Qué se te viene a la mente con el comentario de Sebastián en la conversación de WhatsApp: “Si él es estricto es para que sean ustedes las que saquen la cara por las mujeres de la carrera”?
Cuando escucho ese tipo de comentarios, me generan muchas emociones negativas: asco, tristeza y rechazo. Me da tristeza porque uno termina sintiéndose mal. En mi caso, como hombre, pienso: “yo no haría eso” o “yo trataría de ser empático”. Aunque también reconozco que, a veces, uno puede reaccionar de manera inconsciente y decir cosas machistas sin darse cuenta.
¿Alguna vez no has podido acceder o disfrutar de un lugar por los prejuicios o estereotipos que las demás personas tienen sobre ti?
No he tenido un problema directo que me impida acceder a un lugar, pero sí he sentido los estigmas. Soy una persona queer y, en ocasiones, noto prejuicios sobre cómo voy a actuar, qué me gusta o incluso sobre mi cuerpo. También está el tema de que algunas personas asumen cosas sobre la sexualidad de uno que no les corresponde, lo cual incomoda porque te reduce a etiquetas o suposiciones que no reflejan quién eres realmente.
¿Crees que alguna vez has impuesto barreras a alguien en razón de diferentes estereotipos o prejuicios que has tenido?
Sí, creo que en algunos casos lo he hecho. Generalmente ha sido por sus opiniones. He evitado tratar con personas o interactuar con ellas cuando tienen posturas con las que no estoy de acuerdo, como aquellas que dicen que las mujeres trans no son mujeres. No sé si eso sea más una opinión o un prejuicio, pero de todas formas genera distancia. También reconozco que he sido prejuicioso con la comunidad indígena, especialmente con la comunidad Embera que vive en Bogotá. Sé que está mal y me hace sentir culpable, porque entiendo que ellos no tienen la culpa de la colonización ni de las condiciones actuales.