Si veo a alguien incurriendo en una conducta MAAD no me quedaría callado, ya que cada minuto que pase podría representar un riesgo para la víctima de la situación.
Si noto que es un caso en el cual se podría usar el diálogo para mediar la situación, no dudaría en hacerlo. En cambio, si definitivamente se deben tomar otras medidas y acudir al protocolo MAAD, también estaría dispuesto en aportar en el proceso.
Impartiendo respeto y una sana convivencia a cada miembro de la comunidad con el que me relacione. El primer paso para evitar el maltrato y la discriminación es uno mismo dando el ejemplo.