Capítulo 3, el profesor
Es bastante clara y evidente la inconformidad de María Clara, respecto a que a veces ella simplemente no quiera pasar al tablero, demasiado incómodo sería para mí que un profesor me dijera que “las mueres se deben esforzar más”
Desde un punto de vista femenino, claro que sí, me tengo que esforzar más. Me tengo que esforzar más para que constantemente no se me sexualice, no se me irrespete, para que no corra peligro en la calle. Pero que un tipo llegue y diga esto en una clase de no se, calculo, me parecería el colmo. No tiene el conocimiento, ni la experiencia ni la facultad para decir tales cosas.
Esa frase claramente CLARAMENTE es sexista, hasta un hombre se daría cuenta. Lamento que ella tenga que pasar por esa situación, sin embargo, espero que al estar en una clase diferente pueda conseguir independencia de su novio, ya que últimamente confidió sólo en él.
El hecho de que haya sólo tres o cinco mujeres en una clase, no significa que ellas tengan que ser tratadas diferente. Las mujeres están ahí porque tienen la misma capacidad de aprender, crecer, y desafiarse que cualquier otro hombre, y esto parece ya disco rayado de lo mucho que se ha dicho en la lucha de cerrar la brecha sexista en el ámbito laboral y educativo.
Pero bueno, no sobra recordarlo, si en alguna clase me llegase a pasar algo así, espero poder estar preparada con herramientas emocionales y didácticas para tratar el tema de frente, así haya un claro conflicto de poder ya que el profesor tiene más poder que una estudiante.
En fin, ustedes pueden mujeres, nosotras podemos.