Concuerdo. Es machista, porque no se le pasa por la cabeza pensar que a los hombres también deberían exigirles para “sacar la cara”. La compañera está viviendo el curso como si fuese una pesadilla por la discriminación del profesor y el refuerzo de los compañeros, al punto que prefiere no ir a clase sino encuentra una lectura. El compañero naturaliza un trato diferente en función del género.