Si presencio una conducta MAAD, mi primera acción es intervenir de forma segura, ya sea distrayendo o buscando ayuda de alguien con autoridad. Luego, me acerco a la persona afectada para acompañarla y escucharla sin juzgarla ni presionarla a dar detalles. Finalmente, le recuerdo y le facilito los canales de apoyo de la Universidad, como la Línea MAAD, la Red PACA o la Ombudsperson.
Para promover una sana convivencia, aplico la tolerancia cero al no reírme ni participar en “chistes” discriminatorios o micromachismos. Además, practico la ética del cuidado tratando a todos mis compañeros con absoluto respeto en cualquier espacio físico o digital. Por último, me aseguro de conocer el protocolo y compartirlo con otros para multiplicar el mensaje de prevención.